Encarna los atributos que caracterizan a los grandes vinos del mundo: elegancia, exclusividad y eternidad.
Castillo Ygay se elabora siempre con las mejores uvas del pago La Plana de 40 hectáreas, plantado en 1950 y ubicado en la zona más elevada de la Finca Ygay, nuestra finca de 300 hectáreas en Rioja Alta, a 485 metros de altitud sobre el nivel del mar.
Variedad de uva: 84% tempranillo y 16% mazuelo.
Proceso de Crianza: La tempranillo es envejecida durante 28 meses en barricas de roble americano de 225 litros y la mazuelo durante 28 meses en barricas de roble francés de 225 litros de capacidad.
Compleja y aromática. Propone fruta madura, tanto rojas como negras. Toques tostados, combinados con recuerdos florales, herbales que le aportan frescura y especias.
Exquisito desde su entrada. La expresión frutal se conjuga con notas especiadas y minerales, volviéndolo muy excitante y complejo. Tanino fino, acidez puntual, estructurado, elegante y muy placentero.Jugoso ataque. Los frutos negros destacan envolviendo el paladar con recuerdos especiados y balsámicos. Taninos bien pulidos, acertada acidez y estructura. Intenso, profundo, con un largo y maravilloso final.
Maridajes opcionales entre otros: La caza, el rib eye, lomo, el cordero y los quesos maduros. Un vino que se le disfruta muy bien solo también.
Muestra un color rojo-picota, de capa media. En nariz muestra un elegante conjunto de frutos del bosque (zarzamora, mora) con especias como canela y clavo. La entrada es sedosa, con un volumen medio y un paso de boca muy largo y placentero. Nos encontramos con unos taninos aterciopelados en perfecta armonía con su fresca y perfectamente integrada acidez. Encontramos también notas cremosas, de vainilla mezcladas con fruta fresca.
MARIDAJE: Este vino marida bien con guisos, platos de carne y queso, pudiendo ser incluso disfrutado por sí solo, sin ningún acompañamiento
Roble Francés, 18 meses y Maloláctica en roble americano (doble barrica).
En nariz, predominancia de los frutos negros maduros, una marcada mineralidad, acompañada de aromas tostados, torrefactos, notas especiadas, cacao y tabaco.
En boca, Primera impresión que nos entregara es de intensidad, se abre mostrándonos su concentración, su fruta exquisitamente madura (negra principalmente), sabores especiados también, unos taninos muy amables y pulidos, sutiles notas minerales y tostadas impregnaran nuestro paladar hasta ese pronunciado final.
Maridaje Recomendado: La caza, los cortes de res, el cordero y los quesos maduros. Para disfrutarle por sí mismo en las ocasiones más memorables.
Nariz: Muy concentrada, con ciruelas, grosellas, arándanos, moras, notas especiadas, cueros y tabaco.
Paladar: De ataque suave con presencia de sabores a las frutas percibidas en nariz. Muy elegante y sedoso, taninos refinados, destacable equilibrio, con un delicioso juego de texturas y largo final.
Maridaje: Sushi, atún, salmón, guisos, carnes blancas y rojas, la caza y quesos semi curados.
Flor de Pingus nace del ensamblaje de 16 pagos diferentes (la edad mínima de las viñas es de 35 años), situados en el corazón de la Ribera del Duero, en la zona de La Horra – Roa. Uvas de cultivo orgánico. Su exquisita redondez y seductor encanto nos maravillara de principio a fin. Producción limitada de 90.000 botellas.
Nos encontramos un vino de aspecto elegante, con una capa alta y un destacable color rojo que nos hablan de su juventud y potencial de evolución.
En nariz sobresale una intensidad alta de mora y fresa. Destacan notas ahumadas de su crianza en madera de roble francés de primera calidad, creando una armonía inigualable.
En boca es potente, destacando los mismos aromas que en nariz, con buen equilibrio entre el alcohol y la acidez y con unos taninos suaves y elegantes. El final es muy largo en boca dejando una sensación de plenitud.
MARIDAJE
Este vino lo podemos maridar con carnes rojas de larga maduración, caza o en su defecto disfrutarlo por sí solo. A su vez recomendamos maridarlo con pescados blancos a la brasa.
Barrica Francesa, 14 meses. Y botella 16 meses (aproximadamente).
NOTA DE CATA:
En nariz es Fragante. Destacaran recuerdos a frutos rojos maduros como cerezas y frambuesas. Acompañados de finas maderas y especias. Armónico desde su entrada. Exquisitos recuerdos de frutos frescos y maduros, tanto rojos como negros. Avanza mostrándosenos sabroso, intenso, elegante y fino. Placentero y largo final.
Maridaje: El cerdo, el cordero, la caza, las carnes rojas, los quesos maduros, entre otros.
Vista: Color rojo picota intenso, limpio y brillante, con una capa intensa.
Nariz: Un perfil aromático rico y equilibrado, con notas de frutas negras maduras como moras y ciruelas, complementadas con toques de especias, vainilla, cacao, notas balsámicas y un fondo de roble bien integrado.
Boca: Amplio, carnoso y estructurado, con taninos sedosos y maduros, y una acidez equilibrada que le aporta frescura y longevidad. El final es largo y persistente.
Maridaje: Es un acompañante ideal para platos de caza mayor, carnes rojas asadas, guisos de cordero y quesos curados.
Elaboración y Crianza: Se envejece durante 26 a 30 meses en barricas de roble francés, el único vino de la bodega que utiliza exclusivamente este tipo de roble.
Nariz: intensa. Ofreciendo una gran expresión de frutos negros concentrados, aromas de maderas nobles, especiados y balsámicos que forman un conjunto de gran elegancia.
Paladar: Desde su entrada percibiremos su equilibrio. Potente y fino, con un tanino goloso y bien estructurado. Revela su gran linaje. Final largo y encantador.
Maridaje recomendado: Lechazo, cordero, la caza, los cortes de res y quesos maduros.
Color picota madura, brillante y muy cubierto. Aromas de fruta muy madura, ciruelas, zarzamoras en compota y licorosas junto con notas de pastelería y balsámicas. Toques especiados, nuez moscada, canela y notas ahumadas. Recuerdos minerales debido a la naturaleza del suelo del viñedo. En boca estallan multitud de sensaciones. Muy estructurado, sedoso, con gran cuerpo que nos va a aportar un final prolongado.
El tiempo cobra sentido con Matarromera Gran Reserva Ribera del Duero, un total de 24 meses en barrica de roble francés y americano, seguidos de 36 meses en botella, son necesarios para el nacimiento de esta joya enológica. Matarromera Gran Reserva hace honor a su nombre, es un tinto elaborado con mimo a partir de viñedos propios de Tempranillo del valle del Duero, entre Olivares y Valbuena de Duero.
NOTA DE CATA
VISUAL: A la vista se aprecia un color vivo ribete color guinda.
NARIZ: Aromas a frutales en perfecta armonía con toques a suave caramelo, cera de abeja…
BOCA: Se aprecia un vino con carácter, complejo en sabores, entre los que destacan las rojas zarzamoras frescas y fino chocolate negro.
Viste un denso color burdeos tintado de reflejos oscuros que anuncian el perfil intenso, complejo y profundo de este Gran Vino. En nariz, descubrimos una multitud de sensaciones que se superponen y que van cambiando a lo largo de la cata. Sus aromas desvelan un fondo balsámico donde se despliegan una fruta negra madura, sutiles notas especiadas y lácteas que vienen animadas por pinceladas de pimienta negra. La boca es todo volumen y elegancia con sus taninos amplios, redondos que imprimen una sensación amable a la vez que un final de cata muy largo y sostenido. Esa estructura tánica nace de parcelas singulares, uvas bien maduras y de una vinificación minuciosa y artesanal.